Cocina

Si te gusta tener una cocina impecable, necesitas una alfombra vinílica

La cocina, en muchos hogares, es la zona de la casa, donde es más dura la limpieza.

Grasa, salpicaduras y restos de comida, saltan fácilmente al suelo, y es imprescindible extremar la higiene.

Seguro que no se te pasaría por la cabeza colocar ningún tipo de alfombra convencional, que, por mucho cuidado que tengas, acabaría siendo un nido de bacterias y suciedad acumulada.

Tu alfombra vinílica para cocina te ayuda a repeler la suciedad

Esto nunca va a ocurrir con el uso de alfombras vinílicas para cocina, el cual está muy extendido.

Las alfombras vinílicas cocina son antibacterianas, hipoalergénicas y absolutamente fáciles de limpiar simplemente con un poco de agua y jabón neutro.

No solo son resistentes a la suciedad, si no que además repelen el agua, cosa que se agradece mucho en un entorno como es la cocina, donde fácilmente se puede verter algún líquido.

La podemos utilizar, si nos interesa, para resguardar y proteger el suelo (piso) de nuestra cocina.

Viste tu cocina con lo último en alfombras vinílicas

Pero si hay un motivo de peso, para plantearse la compra de una alfombra vinílica para cocina, es por lo que visten y lo bonitas que quedan.

Eligiendo un diseño adecuado, podemos llegar a conseguir una cocina de ensueño.

Dale un aire vintage con los maravillosos diseños geométricos o apuesta por las esencias árabes, hay estampados y diseños que te encantarán.

El que tú elijas, dará un espectacular cambio al lugar donde cocinamos e incluso comemos.

Olvida los resbalones en tu cocina

Las alfombras de vinilo para cocinas, no son gruesas, su material se adhiere al suelo, y queda fijado perfectamente, siendo 100% seguras contra resbalones y deslizamientos, muy habituales en una cocina.

Cocinas con alfombras vinílicas de confección termosellada

Llega una tecnología revolucionaria hasta la confección de las alfombras vinílicas, que podemos utilizar en nuestra cocina, como es el termo sellado.

La tecnología del termosellado, con una base o reverso de goma vinílica, consiste en realizar una unión permanente, en este caso de fibras de vinilo, previamente trenzadas, aplicándo calor.

Lo que se consigue mediante este sistema, son alfombras vinílicas de cocina finas y compactas de una sola capa, con gruesos que no superan los 3 milímetros.

Su adaptación y agarre a prácticamente cualquier tipo de suelo es excelente.

Evitarás depósitos de polvo entre la alfombra vinílica y el piso, y garantizarás que no se mueva.

Deja que reine la seguridad y tranquilidad de saber que podemos transitar sin miedo a tropezones o resbalones.

Alfombra de vinilo para cocina confeccionada en capas

Este tipo de alfombras vinílicas empleadas en cocinas, se caracterizan por ser un poco más gruesas que otras, al estar confeccionadas a modo sándwich.

Esto consiste en ir colocando capas de vinilo una encima de la otra.

La última capa es de goma o caucho a modo de reverso, y la confección para unir todas las capas es mediante una cenefa de tela.

Realmente son resistentes, aunque con la desventaja de que la cenefa que hace de unión es de tela, no es un material tan tan resistente como el vinilo de la propia alfombra.

Confección en plancha de alfombras de vinilo para cocina

La opción más viva para tu cocina, es optar por una alfombra de vinilo impreso, o lo que es lo mismo una alfombra vinílica en plancha.

Realmente son las más sencillas, las más económicas, y las más utilizadas para decorar cocinas y comedores.

Se trata de una fina lámina lisa de vinilo, sobre el que se imprimen cualquiera de los diseños y estampados que podamos imaginar. Encontramos modelos vistosos y alegres que enamoran a primera vista.

Su grosor es alrededor de 1 milímetro, y aunque parece muy poco, es lo suficiente para garantizar prestaciones idénticas a las alfombras confeccionadas con métodos distintos.

No resbalan, buen agarre, no se mueven, antibacterianas, impiden la acumulación de polvo y las limpiamos igualmente con aspiradora o simplemente una fregona buen escurrida.

Cocinas vestidas con alfombras vinílicas tejidas

Las alfombras vinílicas tejidas, son alfombras de polipropileno.

El polipropileno es un termoplástico, que tiene la particularidad de que las fibras que lo componen lejos de ser gruesas, se asimilan más a un hilo fino, como puede ser el de algodón o lana de cualquier prenda.

El resultado es asombrosamente increíble, es una alfombra vinílica con el aspecto de una alfombra normal de lana o algodón.

Para diferenciarlas, en muchas ocasiones no es posible solo con la vista, necesitamos tocarlas para comprobar que el vinilo no es tan suave como las de tejido orgánico.

Pero a su favor, cuentan con ventajas remarcables como la facilidad de limpieza y su alta resistencia.

El resultado es una victoria por goleada de las alfombras vinílicas tejidas, frente a una alfombra orgánica convencional.